Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de enero de 2018

El Bitcoin como oportunidad perdida

El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.
Victor Hugo


No es cuestión de lamentarse ante una oportunidad perdida. La construcción de Timeria es un proceso muy complejo que estará lleno de éxitos y fracasos, pero sobre todo de ideas que nos hagan avanzar. Porque lo verdaderamente importante es construir, avanzar, mejorar y progresar. Una rápida visión de la historia de nuestra nación habla claramente sobre esto; cuando somos capaces de generar ideas, actividades, medios de comunicación, opiniones, debates o lanzar nuevos proyectos, Timeria crece, se enriquece y va bien. Hay muchas de estas ideas que se pueden poner en práctica y no suponen riesgo alguno, complementando otras ideas o medidas. Si esas nuevas ideas, son buenas o malas, el tiempo lo dirá, pero aceptarlas es un ejercicio que nos lleva a la oportunidad.

El pasado año fue sin duda un año complicado y convulso. No obstante podemos aprender mucho de nuestras acciones pasadas para continuar construyendo Timeria, sin permitir que las dificultades, que estarán presentes en todo momento, nos detengan. Hemos de saber que nuestra meta conlleva una tarea titánica de una complejidad y magnitud sin precedentes. No es una quimera, es real porque nosotr@s lo hacemos real con nuestro trabajo e ideas que enriquecen y hacer crecer a nuestra nación. Por eso debemos estar muy orgullos@s de nuestro proyecto común y desde la seguridad que Timeria es una realidad que no terminará, ser capaces de imaginar, crear e idear formas de mejorar la nación, desde la iniciativa personal, desde las empresas, desde los partidos políticos, asociaciones...etc.

Esa certeza y confianza debe alejarnos de posiciones cerradas que impidan nuevas oportunidades que puedan mejorar Timeria aún sin saberlo. Por eso creemos fundamental que no se cierren las puertas a nuevas ideas y oportunidades siempre que puedan, de alguna manera mejorar la nación. Una sociedad tan formada y con unos valores tan fuertes como la nuestra, debe confiar en su capacidad de creación e iniciativa, tanto a nivel personal, como en la de nuestros conciudadan@s. Lancemos ideas, proyecto y actividades, pero también apoyemos a otr@s timeri@s que lo hagan.

En 2017 nos lanzamos a mejorar nuestra economía, pero un año después y a pesar de todos los esfuerzos, no se ha logrado este objetivo. El miedo y la desconfianza en nosotr@s mismos, nos hizo fracasar. Pero la economía no es algo negativo, a pesar de tener la experiencia de la Crisis Económica, la falta de empleo, desahucios, deudas....etc. La correcta gestión económica de nuestra propia economía es la oportunidad de resolver estos problemas y tomar las riendas de nuestras vidas en nuestra nación. Y no estoy exagerando, pues coincidiremos en que sabemos que la crisis, los problemas económicos y los bajos salarios no son una consecuencia de algo que no se puede solventar o entender, sino que son la consecuencia de las políticas devastadoras que protegen a los ricos y empobrecen a la clase media. Es una consecuencia de que el sistema mundial está defendiéndose para no perder su principal característica: la desigualdad.

La gestión de nuestra propia economía es liberarnos del yugo de la desigualdad que hace que un futbolista cobre cantidades irracionales de dinero pero no haya dinero para maestros, médicos o ayudas para emprendedores. Esto se puede y se debe corregir y es a través de la economía. Timeria puede y debe desarrollar un sistema que no margine, que no nos convierta en esclavos y que valore nuestro trabajo. Pero debemos darnos la oportunidad, debemos confiar en nosotr@s y en otr@s timeri@s. Que el miedo a perder nuestra intimidad a recibir un paquete, o a que el sistema reproduzca los problemas de otros países, nos limite o nos impida avanzar.

En este sentido, hace años que se redactó un artículo sobre la conveniencia de adoptar el bitcoin, lo que indica que existió una preocupación por adelantarse a una posible oportunidad. Sin embargo, en este artículo discreparemos sobre las conclusiones de aquel artículo y del último redactado por la Academia, no en su conclusión final, la de no adoptar el bitcoin, sino en su planteamiento.

Una moneda es una poderosa herramienta. Sabemos que es una herramienta y no una parte esencial de la economía, porque existe economía y transacciones sin necesidad de una moneda. Aún así, el uso de una moneda en la economía nos lleva a un nivel mucho más avanzado, en el que se pueden crear redes económicas mucho más complejas que sin ella. El uso que se le de a esa moneda, va a determinar en su totalidad a nuestra economía. Pero para no irnos por las ramas, diremos que una moneda tiene dos usos principales: como método de pago y como valor de intercambio. El primero, hace referencia a que para intercambiar recursos el uso de la moneda facilita el proceso porque es fácil intercambiar o pagar el trabajo con monedas en vez de en sacos de trigo, y mucho mejor si es una tarjeta o moneda virtual, que no necesita el soporte físico y logístico, además de reducir el tiempo de la transacción a segundo desde cualquier parte del mundo. El segundo, indica que vale esa moneda que estamos usando, por lo que todas las personas querrán tener monedas que valen mucho y no monedas que valen poco o nada. Si el caso es que su precio varía cada hora o cada minutos, su uso se hace extremadamente complicado porque puede o valer mucho o no valer nada.

Partiendo de esta base, el uso del bitcoin aunque como método de pago es muy atractivo, su valor es altamente voluble e impredecible, por lo que es desaconsejable utilizarlo como valor de intercambio. Enfrente tenemos el dinar timerio, que igualmente atractivo como método de pago, porque es digital y rápido. Sin embargo, su valor es cero absolutamente, por lo que sin valor, no tiene sentido su uso. 
Realizadas estas apreciaciones, debemos profundizar en otra cuestión esencial. Mientras que el bitcoin es una criptomoneda descentralizada a nivel mundial, el dinar timerio es una moneda digital creada de forma planificada por una institución. Cuando las instituciones que crean las monedas quedan desacreditadas por su propia corrupción, manipulación de los intereses, o el uso de dinero fuera del sistema, es normal que se creen alternativas tan importantes como el dinero descentralizado que no puede ser controlado por nadie en particular. Por otra parte, una institución con prestigio y reputación buena, puede planificar una moneda digital para resolver las desigualdades, dar oportunidades y valorar el trabajo de la gente gestionando su valor y uso.

¿Qué debemos hacer entonces?. Listamos a continuación las conclusiones:
1-Siendo el objetivo principal de Timeria la creación de una nación que no reproduzca los problemas de otros países, no tiene sentido el uso del bitcoin como moneda, ya que esta se puede adquirir con dinero de cualquier país y reproduce los problemas de estos al no estar planificada.
2-Mientras el valor del dinar timerio sea cero, la economía no tiene sentido ni despegará jamás en ningún caso. La única posibilidad de iniciar una economía en estas condiciones es que el dinar timero sea una moneda digital-fiat (sin respaldo). Y precisamente esto es lo que se ha probado durante 2017 como experimento sin éxito. Se dispusieron una serie de artículos que podían adquirirse con una moneda sin valor intrínseco y nadie la utilizó.
3-La única vía para crear una economía en Timeria, sin reproducir los problemas de otros países es el uso del dinar timerio, como moneda digital planificada con un valor real intrínseco, esto es con respaldo. 
4-El respaldo del dinar timerio no necesariamente debe ser en dinero de otros países. Puede ser en objetos de valor, en criptomonedas (que actuarían como acciones), en bitcoins/ethereums (que actuarían como moneda internacional de referencia), euros o tarjetas de regalo.
5-Es aconsejable no limitarse a un único método de respaldo, para mejorar las posibilidades, limitando los problemas. 
6-El respaldo en euros o bitcoins no reproduce los problemas de otros países porque el dinar timerio es una moneda digital planificada. Adquiere su valor de forma tradicional, pero su distribución planificada permite crear un sistema económico propio totalmente independiente de otras economías.
7-El único enlace con los sistemas económicos tradicionales es la adquisición de valor, que debe lograrse acumulando cada vez más respaldo. En este sentido cobra importancia la cotización en el mercado de criptomonedas para adquirir respaldo, el recibo de donativos o el uso del una cuenta bitcoin/ethereum (como valor de inversión).
8-La planificación, la buena gestión del respaldo y la iniciativa pública/privada de trabajos y artículos para la venta, configurarán una economía totalmente independiente sin reproducir ningún problema. La mala gestión producirá problemas de la misma manera que en una economía tradicional: paro, inflación/deflación...etc.
9-El sistema permite tanto disponer de un mercado interior como uno exterior. El interior formado por artículos elaborados por timeri@s y pagados en dinares. El exterior formado por cualquier artículo de cualquier parte del mundo o internet, comprados mediante tarjetas de regalos que se adquieren con dinares timerios respaldados.
10-La necesidad de una Institución Timeria con profesionales formados para la planificación y gestión del dinar timerio, tipo de cambio, respaldo y balanza comercial.


miércoles, 8 de febrero de 2017

Poder y Dinero

Esto no es nuevo en absoluto. La economía ha sido, desde siempre, la que ha marcado la pauta política a través de siglos de nuestra historia. La sociedad como grupo humano, surge como resultado de la división de trabajo, una forma de organización colectiva que beneficia al conjunto de sus miembros ya que favorece la libertad de ocupación, la diversidad de oficios y recursos, el intercambio de ideas y el trabajo grupal como forma de obtener más y mejores, ideas, objetos, productos, infraestructuras, condiciones de vida..etc. No obstante, la economía rápidamente encontró la excusa para hacer de las necesidades, la riqueza de las personas que fueran capaces de controlarlas, sin importar el medio que utilizaran para ello.

La economía va primero, y luego el poder. Se lo otorga a aquellos que controlan las necesidades del resto. Así pues, ha sido siempre el dinero el que ha creado naciones y no al revés. En toda nuestra historia, no dejamos de encontrar ejemplos de poderes políticos nacidos al calor de una fuente de dinero o un nuevo tipo de economía; al tiempo que las vemos decaer y sucumbir al desaparecer estas fuentes o entrar en crisis su sistema económico.
De todo esto, se desprende una idea: puesto que la sociedad necesita de la economía para vivir, una crisis económica es la situación más peligrosa que existe para cualquier poder establecido; ya que en él se sustenta su poder, y si la economía entra en crisis, también lo hace él. En una crisis económica, la sociedad, independientemente de su condición política, cuestionará el poder establecido porque no es capaz de garantizar unas condiciones adecuadas de vida para los individuos,
Marx, viendo esto, nos sugirió que la sociedad controlase las fuentes de recursos y los medios de producción, no le faltaba razón. ¿Quién mejor para controlar los recursos que tod@s necesitamos, que los propios necesitados? Evidentemente dejar esto en manos de otras personas, supone la explotación de esos recursos en su propio beneficio. ¿Cómo se puede permitir el lucro con recursos tan básicos y necesarios?. No quiero aquí hacer una apología del comunismo; pero sí lo haré de lo público. Eso que los romanos llamaron res pública (la cosa pública).
La res pública, las cosas de tod@s, la sanidad, la educación, la vivienda, la alimentación, la energía, la naturaleza, la igualdad, el respeto, la libertad…eso es de tod@, eso no se toca, esas cosas NO PUEDEN SER NUNCA CUESTIONES PRIVADAS, ni mucho menos privatizadas. No es una opción política, es una cuestión de racionalidad. ¿Tienes tú más derechos que otra persona a educarte u operarte, o tener una vivienda qué cualquier otra persona?¿Bajo que motivos no permitimos que alguna gente tenga estas cosas básicas?¿Te crees especial, intocable, inmortal, tocado por Dios?. Es más ¿qué sentido tiene hacer sufrir a la gente negándoles sus necesidades?.
Por desgracia, esto sucede, y hay personas que disfrutan viendo sufrir a la gente, impidiéndoles vivir con dignidad y serenidad. Son esas las personas que controlan nuestras necesidades y que si no las tenemos, nos las crean. Echamos un vistazo unos años atrás y vemos que nunca antes en la historia, NUNCA, la música, el arte, la vivienda se ha utilizado como forma de hacer dinero. Beethoven, no vendía sus discos y sin embargo goza de enorme reputación y reconocimiento. Y la vivienda siempre se ha entendido como una cuestión privada que podía construirse cada un@, y estoy hablando desde hace cientos de miles de años hasta hace unos años, que con la excusa de la seguridad, la vivienda se ha convertido en algo brutalmente caro, inasumible e inaceptable.

El dinero, es por tanto lo que sustenta el poder actualmente, es entonces fácil de entender como l@s gobernantes, han jugado con el dinero y con nuestras necesidades sin pensar en el interés público. Han permitido que un@s tengan y otros no, que un@s aprendan y otros no. Pero, est@ gobernantes, no han sido más que títeres de la gente que controla las fuentes de dinero, y los han utilizado para enriquecerse aún más a nuestra costa. ¿Y cuando tengan todo nuestro dinero que harán?¿esclavizarnos, establecer contratos de feudo vasallaje?. Sea lo que sea que estén pensando, van a fracasar, subestiman el poder del pueblo, creen que estamos dormidos, pero estamos al acecho.

jueves, 19 de enero de 2017

1812

El 19 de Marzo de este año celebraremos el 200 aniversario de la Constitución de Cádiz (1812). Mucho tiempo ha pasado ya, pero las actuales circunstancias de crisis social, judicial, política y económica en la que nos encontramos, nos hacen volver la vista sobre un momento de nuestra historia en el que, por primera vez, el pueblo se declaró soberano de sí mismo, capaz de elegir su futuro.
No obstante, no estamos en las mismas circunstancias que en 1812. Por aquel entonces, la crisis económica derivada de las constantes guerras se cebaba con las clases populares menos pudientes, al tiempo que se intensifica el cambio de modelo económico, adquiriendo mayor peso el capitalismo. Todo esto, bajo un escenario de crisis de legitimación de la monarquía, la inacción de su gobierno ante las demandas sociales y de la invasión francesa, fueron los antecedentes más relevantes que explican las revueltas populares y la aparición de Juntas Locales y Provinciales de Defensa. Su objetivo sería combatir a los invasores y llenar el vacío legal convocando unas Cortes que, poco después, darían lugar a la Constitución de 1812.

Realmente no vivimos en un contexto como ese, pero sí que podemos ver ciertas similitudes que nos pueden ayudar a entender nuestro momento, y reflexionar sobre qué podemos hacer para mejorarlo.
Como hace 200 años, se vuelve a hacer oídos sordos a las demandas ciudadanas y se nos gobierna “por nuestro bien”. Pero ¿qué sentido tiene intentar hacer lo mejor para la sociedad pero sin escucharla?, esto no es lógico, como no lo fue en 1812. Lo único que podría tener sentido, es que la clase política, creyéndose mejor que el resto de la sociedad y otorgándose el poder de gobernarnos, decidiera que somos lo suficientemente estúpid@s para aprovecharse de nosotr@s en beneficio de su grupo de seguidores; pero esto sería demasiado increíble de creer ¿no?

La revolución liberal española contó con dos aliados muy importantes, su propio sistema económico y la corriente de pensamiento de la Ilustración. Desde hacía años, el lento pero implacable cambio de sistema económico hacia el capitalismo, estaba generando nuevos grupos sociales que se beneficiaban directamente de ello, y lo que es más importante, el resto de la sociedad se veía cada vez más afectada, por este nuevo sistema que se iba extendiendo y siendo aceptado. En este sentido, las viejas estructuras de poder basadas en sistemas económicos post-feudales, empezaron a no tener nada que hacer contra a la arrolladora fuerza del capitalismo. Los nuevos grupos que controlaran este sistema serían los nuevos gobernantes. Al mismo tiempo, la Ilustración, como corriente cultural y de pensamiento basada en la razón, propugnaba la igualdad, la libertad y la separación de poderes públicos, como nuevas ideas marco sobre las que construir un nuevo Estado. Todo esto abrió las puertas de la participación política a la mitad de la población mayor de edad, ya que gracias a Rousseau, las mujeres quedaban fuera de ella al no ser entes racionales. De esta forma, tanto la Ilustración como el capitalismo se conformaron como ideas predominantes y jugaron a favor del liberalismo.
En este sentido, en nuestro caso, sería interesante diseñar un nuevo sistema económico que beneficie a tod@s y reparta el dinero de forma justa, al tiempo que atiende a las ideas de sostenibilidad y cuidado medioambiental. Del mismo modo, sería necesario establecer una nueva cultura basada en el respeto, la igualdad, la libertad y la razón que sea válida para cualquier persona, indistintamente de su sexo, ideología, o procedencia. De otra forma, si no atendemos a estas dos cuestiones primordiales, no conseguiremos nunca resolver los problemas que tiene la sociedad en la que vivimos, solo conseguiremos parchearla.

La Constitución de 1812 venía a llenar un hueco legislativo y de poder, pero hoy en día, tenemos leyes y un gobierno, ¿Cuál es entonces la motivación de realizar una nueva Constitución?
Si bien es cierto que existe un gobierno que legisla, también es cierto que no lo hace en beneficio de la sociedad, sino del interés de ciertos grupos privados. En este sentido, tenemos derecho para regular como queremos vivir, faltaría más, recobrando la fuerza soberana y decidiendo nuestro presente y futuro. Diseñar una forma de vida más justa y feliz, enfrentándola a la que hoy tenemos, y demostrando que no es una utopía. Se trata de abolir el Viejo Régimen y establecer uno Nuevo para tod@s, ¿crees que somos capaces de tomar el control de nuestras vidas y decidir sobre lo que nos afecta? Piensa que cuando éramos pequeñ@s, nos vestían nuestros padres y madres, y ahora nos vestimos solos. ¿Por qué no asumir ya nuestra responsabilidad como ciudadan@s? ¿Qué sentido tiene que el Viejo Régimen “nos continúe vistiendo”?

De momento, apaga la tele y enciende tu mente.